El principio de renuncia a la guerra establecido en el artículo 9 de la Constitución japonesa ha sido interpretado históricamente de manera estricta. Este trabajo efectúa, primero, un breve análisis histórico acerca de las consecuencias y efectos derivados de aquella interpretación, para luego estudiar ciertas propuestas y documentos del Ejecutivo que intentaron una flexibilización interpretativa. Luego se revisan, desde una mirada del derecho internacional, las discusiones sobre los conceptos de base enemiga y de funciones de mando y control que se debaten actualmente en Japón y, especialmente, se observan los requisitos de necesidad y proporcionalidad relativos al derecho de legítima defensa establecido en la Carta de Naciones Unidas.